sábado, 13 de mayo de 2017

Figuras ocultas (Talentos ocultos en Hispanoamérica), Hidden Figures. Theodore Melfi

Hoy publica el Haffintong mi crítica de este film. Aquí tenéis el enlace.
http://www.huffingtonpost.es/pilar-aguilar/figuras-ocultas-interesante-ilustracion-del-racismo_a_22078401/

Pero me quedaron varias matizaciones en el tintero que paso a exponer aquí:




Mi crítica podría ser más dura porque yo también pienso que, en efecto, la película es algo “bambi” y evita en exceso crearnos malestar. Pero tal suele ser la opción habitual en las producciones tipo “Hollywood” (se produzcan allí o en cualquier parte del mundo). 
Hoy ese cine está muy polarizado (las series escapan mucho más al esquematismo): o bien se realizan films que se complacen y explayan sin recato alguno en sangre, brutalidades, explosiones y violencias sin fin, o bien, tienden a edulcorar sus relatos. 
Una tercera posibilidad existe y se practica: la de dar gato por liebre con películas que tratan temas trilladísimos y desde los ángulos más manidos pero que se presentan como “rompedoras y perversas”. O sea, lo que hacía Cela cuando decía palabrotas, lo que hacía en Umbral cuando elogiaba la violación, lo que hace el pajarraco Reverte cuando suelta machadas horteras, lo que hacen tantos directores: filmar tópicos patriarcales y machistas pero dándoselas de progres, atrevidos e iconoclastas. Siglos llevamos escuchando las mismas machadas misóginas y aún tenemos que soportar que nos la vendan como el colmo de lo “rompedor”. Así es que, por resumir: no creo que este film sea menos innovador y ni más convencional que muchísimos otros que nos venden como hiperosados.



A esta película se la puede tachar de “buenista”, edulcorada e incluso (como algunas personas piensan) meliflua. Sí. Es evidente que, por ejemplo, oculta los aspectos más duros y brutales del racismo. Y, sobre todo, no aborda las decididas y pugnaces luchas que durante tantos años encabezaron l@s negr@s por hacerse oír y respetar. Vamos, que casi parece que la igualdad legal les cayó del cielo o les vino de la mano de unos pocos blancos de buena voluntad (el equivalente de lo que nos cuentan a nosotros aquí, en España, sobre la “llegada” de la democracia: regalo de una coalición entre el Rey Emérito (je, jé), con ese señor que tiene un aeropuerto en Madrid y con una pandilla de generosos fascistas conversos, ayudados por González -el del morro- y por Carrillo, el vivales).
Bueno, otra vez me alejo del tema pero es que las tentaciones son muchas…
Volviendo a la cuestión: en este film lo más distorsionado y “bambi” es que se obvie prácticamente la opresión añadida que seguramente estas científicas sufrieron por ser mujeres. Algo se apunta, pero poco, poquísimo. No creo ni por un instante que no tuvieran que enfrentarse cada día -y solo por ser mujeres, repito- a repugnantes machadas, ninguneos, acosos e intentos de agresión, tanto en la NASA, como en sus hogares o en cualquier otro lugar. 

Pero, por el contrario, aprecio mucho que presente a las tres protagonistas como amigas que se quieren y se respetan. Eso ya sabéis que en el cine es poco frecuente (aunque en la vida diaria ocurre justo lo contrario.
También le reprochan a este film que no profundice en la psicología de los personajes… No, no es un film que vaya por ahí, pero, pregunto: ¿Y "Lady Macbeth"? ¿O es que basta con hacer cosas raras –como la protagonista de "Elle"- para resultar un personaje complejo? 


Sí, recomiendo y mucho esta película.
Creo, como señalo en mi crítica, que es eficaz y que de eso se trata y eso pretende. Es buena –y dócil si nos ponemos en plan duro- manejando los códigos habituales. Pero ¿cuántas películas hay que rompan e innoven formas narrativas? 
Vuelvo a repetir: reconociendo sus debilidades, aconsejo esta película encarecidamente. No hay tantas (ni buenas, ni malas ni medio pensionistas) que tengan una mirada progresista, que hagan protagonistas a las mujeres y que hablen de nuestra historia ocultada y desconocida. 


Y ningún film (incluso excelente) puede abordar todo ni hacerlo de manera perfecta. Pero, si hay uno que va en la buena dirección y tiene éxito en taquilla, otros seguirán esa estela (y alguno sí será extraordinario). El cine es una industria. Eso hay que saberlo. Los productores solo invierten si comprueban que su inversión es rentable. Nuestro único poder reside en pagar o no pagar una entrada. 
Conclusión: no perdamos nuestro espíritu crítico pero, si hemos de hacer prueba de benevolencia, que sea con películas que nos favorecen. Y, ojo, nada impide, a un@ profesor@, madre, padre, amiga feminista, etc. que arrastre a otr@s a ver este film, 
y, después, hacer lavadero y completar con comentarios sobre la lucha por los derechos civiles de los negros o la lucha de las mujeres por la igualdad. No sé si me explico


A continuación, copio lo que ha publicado el Huffintong:



El guion es del propio Melfi (hombre blanco) y de Allison Schroeder (mujer blanca), pero está basado en el libro biográfico escrito por Margot Lee Shetterly (mujer negra).
Comento estos extremos de género y color porque creo que son significativos. No niego, por supuesto, que los blancos puedan escribir y/o filmar relatos interesantes sobre negros (ejemplo: In the Heat of the Night (En el calor de la noche), dirigida por Norman Jewison en 1967 y basada en la novela de John Ball, ambos blancos). También algunos hombres han hecho lo propio con figuras de mujeres (por ejemplo, El círculo de Pahani o Fucking Åmål, de Lukas Moodysson) pero, ciertamente es mucho más probable que sean los negros quienes se narren a sí mismos y que sean directoras y guionistas quienes se interesen por historias y vidas de mujeres (sobre todo, si son mujeres no especialmente buenorras ni cuya ocupación fundamental sea gustarles a los varones).
Este es un film interesante y digno de verse.
Cierto: ni narrativa ni visualmente innova nada. No rompe ningún molde ni tampoco los lleva al paroxismo y/o a la genialidad, pero maneja muy bien todos los elementos del lenguaje audiovisual. Los respeta y los usa con solvencia y profesionalidad. Estamos, en definitiva, ante lo que se puede calificar como un film bien hecho, porque sabe utilizar la sabiduría y la sofisticada artesanía acumuladas durante estos 122 años transcurridos desde que se inventó el cinematógrafo.
Tiene una eficaz puesta en escena. Iluminación, decorados, planos adecuados a su objetivo, a saber: obtener la mayor eficacia y expresividad. Buen montaje, ritmo estupendo, sabio entramado del guion que va dosificando el hilo narrativo fundamental con los secundarios, las tensiones laborales y las raciales, las historias personales y las corales, etcétera. Excelentes actuaciones, música ad hoc...
En resumen: es una película muy agradable de ver. Mucho más interesante que ese bluf de Lady Macbeth, por ejemplo.
Y cabe preguntarse: ¿por qué los críticos se muestran perdonavidas y despreciativos ante Figuras ocultas pero babean ante Lady Macbeth? ¿De verdad les parecen tan rutinaria la puesta en escena de la primera y tan sublimes esos planos frontales e inmóviles que todos citan al hablar de la segunda?
La potencia del cine para mostrar es inigualable. Y, justamente por esa potencia y capacidad que tiene, apena pensar que la mayoría de los films que llegan al público son abusivamente reaccionarios.
Yo creo que se debe más bien a que en Figuras ocultas no hay mujeres perversas, esas que tanto suelen entusiasmar. Las protagonistas de esta película son negras, no especialmente guapetonísimas y, para colmo, aparecen siempre vestidas de pies a cabeza, no tienen retorcidos planes, ni son pérfidas asesinas, ni sueñan con que las violen, ni viven por y para el amor, ni se prostituyen vocacionalmente, ni se complacen en la violencia, ni ná de ná. Por no haber morbo, no hay ni una sola escena de cama, ¿Cómo?, se preguntarán ustedes. ¿Es eso posible? Pues sí.
Ciertamente, es un guion amable y edulcorado que, si bien ilustra las arbitrariedades, la discriminación y el desprecio que padecían los negros, lo hace sin provocar grandes angustias en los espectadores; solo las justas para crear tensión (una película que se precie tiene que incluir su personaje malo o malillo).
Aún resulta más edulcorado el retrato de la vida privada de las tres protagonistas. Pero vuelvo a lo de antes: los mismos que la miran por encima del hombro considerándola "previsible", ¿no consideran previsible y convencional hasta la náusea un film como Lady Macbeth? Esa maldad femenina está tan manida que ya fue descrita por Vallejo-Nájera, gran psiquiatra franquista, en Investigaciones psicológicas en marxistas femeninos (sic) delincuentes:
"Cuando desaparecen los frenos que contienen socialmente a la mujer (...) entonces se despiertan en el sexo femenino el instinto de crueldad y rebasa todas las posibilidades imaginadas, precisamente por faltarle las inhibiciones inteligentes y lógicas, característica de la crueldad femenina que no queda satisfecha con la ejecución del crimen, sino que aumenta durante su comisión".
En Figuras ocultas, no vemos nada de eso. El film habla de mujeres con vidas normales.
Normales significa, como apunté más arriba, vidas de negras estadunidenses a principios de los años 60, cuando aún existía la segregación racial.
Aquí reside el interés de la película: en la ilustración práctica de lo que implicaban esas leyes injustas e inhumanas. Pues una cosa es saber, así, en abstracto, que la segregación racial existía, y otra, verlo.
La potencia del cine para mostrar es inigualable. Y, justamente por esa potencia y capacidad que tiene, apena pensar que la mayoría de los films que llegan al público son abusivamente reaccionarios.
De modo que sí, me desagrada que un film como este pase relativamente desapercibido.
Quizá en Estados Unidos lo premien, porque su tema que está muy vivo, pero en Europa tiene un panorama complicado porque, como ya señalé, los críticos papanatas no encuentran en él un morbo que los alimente, los cinéfilos, siguiendo nuestros prejuicios, tendemos a clasificarla como "peli-americana-que-ya-veré-si-tengo-tiempo" (yo misma, sin ir más lejos he tardado dos meses en decidirme) y los jóvenes prefieren superhéroes con superpoderes, robots, catástrofes, explosiones, violencia, mundos fantásticos...
Y vuelvo a repetir: ¿es un gran film que marcará la historia del cine? No creo, pero es una buena película. Es interesante, merece la pena verla y puede gustar a jóvenes, mayores y entre dos aguas...

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